Petroecuador despidió a 936 empleados asegurando que sus sueldos eran exagerados y no guardaban relación con las funciones que desempeñaban. En un comunicado difundido el viernes 8 de agosto, la estatal pretrolera justificó la decisión en una «optimización de recursos» y una «depuración de personal sobrevalorado».
La compañía precisó que 731 colaboradores tenían contratos indefinidos amparados en el Código de Trabajo, mientras que los 205 restantes pertenecían al grupo de servidores públicos de libre remoción.
La empresa adjuntó un cuadro en el que expuso algunos casos, entre ellos el de un conductor cuya partida correspondía a un sueldo mensual de 566 dólares, pero percibía USD 1 508, 96. Asimismo, un supervisor de seguridad, salud y ambiente que debía ganar 2 470 dólares, recibía un salario de USD 4 417 al mes.
De acuerdo a la compañía, la desvinculación de este grupo de empleados representa un ahorro anual para el Estado de 31 millones de dólares «que se reinvertirán en proyectos estratégicos y tecnológicos».
Finalmente, la empresa dijo que las funciones desempeñadas por los colaboradores despedidos serán asumidas por otros funcionarios «con perfiles y calificaciones equivalentes».
Este es el tercer recorte que realiza la empresa este año. A finales de junio despidió a 70 empleados, en julio sacó a 250 trabajadores y ahora separó a 936 más.
Hasta 2023, la nómina de Petroecuador superaba los 9 000 empleados.











