A cuatro días de que el movimiento indígena de Imbabura anunciara el levantamiento del paro, tras un primer acercamiento con representantes del Gobierno, persiste la incertidumbre sobre si se concretará la reunión prevista para este lunes 20 de octubre. En ese encuentro se esperaban conocer las respuestas oficiales a las demandas planteadas por los sectores movilizados desde el 22 de septiembre.
El párroco de Otavalo, Cristian Andrade, afirmó que “todo es incierto”, ya que luego de la reunión del pasado 15 de octubre —a la que asistieron dirigentes como Martha Tuquerres (Unorcac) y Lenín Farinango (pueblo quichua Karanki), junto al ministro del Interior, John Reimberg— surgieron discrepancias internas. Un grupo de manifestantes desconoció a los dirigentes que participaron en el diálogo, lo que complicó la continuidad de las conversaciones.
Ante este panorama, Andrade señaló que no existen condiciones para instalar una mesa de diálogo, ya que no hay claridad sobre quiénes representan oficialmente al movimiento. Además, explicó que la Iglesia se mantendrá al margen como mediadora hasta que haya orden y un pronunciamiento oficial por parte del Gobierno.
El sacerdote lamentó que las manifestaciones “tomen tintes políticos y se imponga el desorden”, lo cual, dijo, “dificulta cualquier intento de diálogo real”.
Por su parte, Ercilia Castañeda, vicepresidenta de la Conaie, ratificó que las mesas de diálogo permanecen suspendidas y exigió al Gobierno respuestas concretas. Cuestionó la represión en territorios indígenas, la falta de justicia en los procesos de los doce detenidos durante las protestas del 22 de septiembre y la inmovilización de cuentas de dirigentes.
“Los doce detenidos son rehenes del Gobierno nacional, lo cual es un delito”, señaló Castañeda, quien agregó que los militares siguen ingresando a viviendas y que “hay varios heridos de gravedad”.
Entre las principales demandas del movimiento indígena se mantienen:
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Liberación de los detenidos durante las protestas.
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Archivo de los procesos judiciales contra líderes sociales.
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Reducción del IVA del 15 % al 12 %.
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Inversión en salud y educación.
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Levantamiento de las medidas económicas que afectan a la canasta básica.
Mientras tanto, la ayuda humanitaria organizada por la Conaie continúa llegando a Otavalo, donde las zonas de resistencia permanecen activas. Hasta el momento, el Gobierno no ha emitido ningún pronunciamiento sobre la instalación de una nueva mesa de diálogo.











