El Gobierno Nacional confirmó la detención de cinco personas implicadas en el ataque contra la caravana presidencial ocurrido este martes 7 de octubre en el cantón Tambo, provincia de Cañar. Los sospechosos enfrentan procesos por terrorismo e intento de asesinato, tras haber agredido el convoy en el que se movilizaba el presidente Daniel Noboa.
La ministra de Energía y Ambiente, Inés Manzano, presentó la denuncia formal en la Fiscalía General del Estado, donde relató los hechos y recalcó la gravedad del ataque.
“Aparecieron 500 personas que lanzaron piedras, y hay signos de impactos de bala en el carro del Presidente”, señaló Manzano. “Esto no lo vamos a permitir. Estas personas serán procesadas en flagrancia por el delito de terrorismo. El Ecuador dice sí a la paz, sí al trabajo”, enfatizó.
De acuerdo con el reporte policial, los cinco detenidos fueron aprehendidos en el sitio y trasladados bajo custodia para su judicialización. Las autoridades sostienen que los responsables obedecían órdenes de radicalización con el propósito de impedir por la fuerza la entrega de una obra pública en la zona.
En un comunicado publicado en la red social X, la Presidencia de la República confirmó que los implicados serán procesados por terrorismo y tentativa de asesinato, señalando que “obedeciendo órdenes de radicalización, atacaron una caravana presidencial en la que viajaban civiles”.
La ministra Manzano también aclaró que las verdaderas comunidades indígenas ancestrales no participaron del hecho, atribuyendo la agresión a “células criminales que buscan desestabilizar al país”.
Por su parte, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) expresó en sus redes sociales que en el cantón Tambo se vive un “ambiente de tensión y represión”, previo a una marcha convocada por la Unión Provincial de Comunas y Cooperativas Cañaris.
El ataque ocurre en el marco del paro nacional indígena, que mantiene bloqueos viales y protestas en varias provincias, y mientras el Ejecutivo insiste en que la violencia no será tolerada ni quedará en la impunidad.











