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viernes, enero 16, 2026
Ecuador

Cabildo Kichwa asume control en la distribución del gas doméstico en medio del paro indígena

Otavalo, Imbabura.– La distribución del gas de uso doméstico en Otavalo se ha convertido en un nuevo punto de tensión dentro del paro indígena que este sábado 11 de octubre de 2025 cumple 20 días.
Actualmente, la entrega del combustible no está bajo el control de las autoridades locales, sino del Cabildo Kichwa Otavalo, cuyos dirigentes determinan a quién se le vende y a quién no, según denunciaron varios líderes barriales que prefirieron mantener su identidad en reserva por temor a represalias.

“Ellos están emitiendo salvoconductos para que puedan pasar los camiones hacia Ibarra o Tabacundo para cargar. Luego regresan y distribuyen primero a las comunidades; lo que sobra llega al casco urbano”, relató uno de los dirigentes consultados.

De acuerdo con información de la planta envasadora de Ibarra, solo el viernes 10 de octubre se despacharon alrededor de 2.100 cilindros con destino a Otavalo. Sin embargo, una vez que los vehículos ingresan a la localidad, son interceptados por comuneros que dirigen el proceso de distribución.

Videos difundidos en redes sociales muestran una decena de camiones cargados con gas ingresando a comunidades indígenas, mientras que en los barrios urbanos las familias forman filas de hasta cinco horas para obtener una bombona. Según denuncias, el producto solo se entrega a quienes respaldan la protesta y constan en listados de apoyo.

La presidenta de la Federación de Indígenas y Campesinos de Imbabura (FICI), Mesías Flores, confirmó esta postura:

“Hemos sido muy claros. La gente que nos ha insultado, que nos ha llamado ociosos o vagos, a ellos particularmente no se les va a dar la atención. Muy claro”, enfatizó.

En el barrio Imbaya, donde residen unas 500 familias, apenas se entregaron 20 cilindros en los últimos dos días. En la ciudadela Rumiñahui, la situación es más crítica: no ha llegado un solo cilindro desde el inicio del paro.
Su presidente, Manuel Ayala, aseguró que la única forma de acceder al gas es mediante negociación directa con los dirigentes.

“Solicitan que nos unamos al paro o la entrega de víveres para mantener el movimiento. Lo llaman contribución voluntaria”, señaló.

En varios grupos barriales circulan mensajes que piden un quintal de arroz a cambio de un cupo de 20 cilindros por sector. Esta distribución selectiva ha derivado en desabastecimiento y especulación, elevando el precio del cilindro hasta $15.

Las autoridades locales, por su parte, han mantenido silencio. La gobernadora Elsy Landeta no respondió los pedidos de entrevista, mientras que la alcaldesa de Otavalo, tras más de diez días sin pronunciarse, únicamente realizó un llamado al diálogo sin abordar directamente la crisis del gas.

Así, Otavalo —convertido en epicentro del paro indígena— continúa sitiado, con el suministro de gas en manos de los cabildos y sin una solución inmediata a la vista.

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